Carmela Quinto, la cuidadora de santos

La señora Carmela Quinto conoce a la perfección todas las piezas y colecciones del Museo Millicent Rogers, donde trabaja desde hace veinticinco años.

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La señora Carmela Quinto conoce a la perfección todas las piezas y colecciones del Museo Millicent Rogers, donde trabaja desde hace veinticinco años.

“He hecho de todo, desde administrar la tiendita hasta firmar cheques, y ahora soy curadora de colecciones,” dice. “Por eso me siento tan parte del museo y pienso que es mi responsabilidad darlo a conocer.”

Entre las distintas ocupaciones que ha tenido la señora Quinto están ser asistente de admisiones, coordinadora, curadora y directora ejecutiva interina, cargo que desempeñó hasta la llegada de la nueva directora, la señora Caroline Jean Fernald.

“Todo lo he hecho con mucho amor y dedicación,” dice la señora Quinto. “Sin embargo, creo que mi título preferido es el de cuidadora de santos. Una de las partes de nuestro museo en la que más disfruto estar es la bóveda (vault) donde se guardan los santos y muchos otros tesoros que tenemos aquí.”

La primera exhibición

La historia de cómo la señora Quinto ha llegado a su actual posición en el museo es muy interesante.

“Primero estuve en la tienda como vendedora,” cuenta. “Luego seguí como administradora, pero dejé el trabajo por unos meses para tener a mi hija. Regresé y tomé un nuevo puesto en admisiones. Al mismo tiempo, comencé a tomar clases en un programa dedicado a estudios de museo en UNM-Taos.”

El proyecto final de una de las clases era crear una exhibición—imaginaria, pues la mayoría de los estudiantes no tenía acceso a instalaciones de museos.

“Pero como yo trabajaba aquí, le pedí permiso a la dirección del museo para hacer una exhibición de a de veras,” continúa la señora Quinto. “Lo mejor fue que me la dieron: me permitieron usar una galería para mi trabajo final. ¡Fue una oportunidad única!”

Fue una experiencia invaluable, recuerda, pues allí aprendió realmente lo que significaba montar una exhibición de principio a fin.

El tema de la exhibición, que ella aún recuerda con mucho cariño, fueron las colchas.

“La palabra colcha es muy específica del norte de Nuevo México y el sur de Colorado,” explica. “Hay colchas hechas a finales del mil ochocientos, otras de mil novecientos y las del renacimiento de esta industria, contemporáneas, que se pueden encontrar en el Mercado Español de Santa Fe. Todas tienen bordados muy hermosos pero son un poquito diferentes, según la época en que se crearon.”

Una representación cultural

Durante nuestra conversación, la señora Quinto se refirió a la gran variedad de colecciones que custodia el museo.

“Éste no es sólo un lugar para los santos, la alfarería, la pintura u otras obras de arte,” explica. “Lo más importante es que representamos cada una de las tradiciones que forman el gran mosaico cultural que es Nuevo México. Aquí se hallan presentes la cultura nativo americana, la comunidad hispana del Río Grande, la del norte del estado y la el sur de Colorado…”

Por medio de las colecciones es posible observar como las distintas comunidades regionales se han influenciado unas a otras a lo largo de su historia en común.

“Nuestra cultura constituye una hermosa mezcla de lenguaje, tradiciones culinarias, música, costumbres…” dice. “Es algo que queremos mostrar aquí, esa interacción constante que caracteriza lo que somos.”

¿Conoces el Museo Millicent Rogers?

El Museo Millicent Rogers abrió sus puertas en el año 1956. Fue establecido por la familia de Millicent Rogers, conocida como “la heredera de la Standard Oil.”

Hoy día es uno de los establecimientos más importantes de Estados Unidos para el estudio del arte y la cultura del Suroeste. Es una institución educativa sin fines de lucro que se financia por medio de su programa de afiliación y donativos de los patrocinadores.

El museo cuenta también con una colección de bultos y santos hechos por artistas reconocidos.

“Los artesanos del norte de Nuevo México empezaron copiando las imágenes que y estatuas importadas de Europa, que luego reproducían usando materiales locales,” explica la señora Quinto. “Con el tiempo, adaptaron muchas de las imágenes judeo-cristianas clásicas para reflejar los sistemas de creencias únicas que se desarrollaron entre los diversos grupos políticos, culturales y religiosos del norte de Nuevo México.”

El arte religioso de Nuevo México también refleja la lejanía y el aislamiento de la región con respecto al resto del Imperio Español en el Nuevo Mundo.

“Por otra parte, revela la influencia del catolicismo español y cuáles eran las imágenes de los santos preferidos por los religiosos españoles, así como la influencia del arte mexicano y de los nativo americanos del Pueblo y del Llano,” dice la curadora.

Entre los primeros santeros hubo muchos frailes así como artesanos de México.

Hoy existen muchos santeros y santeras que exhiben sus obras nacionalmente. Muchas de ellas se pueden encontrar en el Mercado Español de Santa Fe. Pero para ver las más antiguas, ¡hay que visitar el museo!

“Vengan a conocernos,” dice la señora Quinto. “Tenemos mucho que ofrecer a la comunidad…Éste es un museo que pertenece a Taos.”

El Museo Millicent Rogers se encuentra en Millicent Rogers Road # 1504

Teléfono: 575-758-2462

www.millicentrogers.org

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